Otro año a bordo de la literatura,
ese bote de mediana o nula calidad
que me lleva contra las piedras,
contra los acantilados,
contra cada cíclope.
Y yo, que tampoco sé nadar,
le remiendo el fondo con palabras.
Los años pesan.
Les hago sitio.
Crujen los remiendos.
Remo hacia las piedras.
